Quiero un rancho y lo quiero ahora

Antes de empezar quiero pedir disculpas por mi ausencia estos últimos días, pero tranquilos, tengo una excusa amigos, además de las buenas, de esas que dices: “Joder, qué excusa, es de las buenas”.

Como todos sabréis, el otro día nos dejó el Rey del Pop, y no hablo de King África, hablo de Michael Jackson, y tras su muerte vi la oportunidad perfecta para hacer realidad mi sueño: tener un rancho. Así que raudo y veloz cogí un avión hacia Indiana, ciudad natal de Michael Jackson y una vez allí me dijeron que el rancho Neverland estaba en California, muy mal por mí, así que de nuevo cogí un avión hacia California y ya allí fui a Santa Bárbara, donde se encuentra el majestuoso rancho de Jacko (sí, como la droga) Neverland. Os dejo esta página, un poco escalofriante por la música, pero es para que os hagáis una idea de lo que iba a ser mi casita de verano.

Hay que reconocer que es un poquito empalagoso el sitio este, con tantas cosas para niños, ya que por todos es sabida la afición de Jackson por los zagales. Tenía pensado hacerle unas cuantas reformas: fuera este tabique, esta estatua de Peter Pan a tomar por el culo, estas sábanas lavármelas que no se sabe que ha pasado aquí… Pero mi desilusión llegó como el puntual tren de las 12 a la estación central de Neverland cuando me comunicaron que la casa estaba vendida. Se me habían adelantado.

Bueno, fuera coñas, pegarle un ojo a El Mundo Today. Pedazo de página que hace unas parodias de noticias realmente buenas.

Eso sí, sigo queriendo un rancho. Avisarme cuando palme algún famoso con un rancho por casa para darme prisa en comprarlo, no vaya a ser que ahora Pablo Motos o alguno de estos se me vuelva a adelantar.

Explore posts in the same categories: 1

Comment: