Los niños de hoy, qué cabrones
Cuando era pequeño me gustaba jugar al escondite. Eso de esconderme y ver cómo el que “pagaba” miraba en sitios imposibles y sin sentido por culpa de los nervios, como detrás de una farola o de una maceta o en un árbol, como si estuviese jugando con monos, me encantaba. También hay que sumarle esa cara de tensión que llevaba cuando sólo quedaba uno por pillar y si se salvaba le tocaba palmar otra vez. Cómo molaba cuando te quedabas el último y eras el único que podía salvar a tus amigos y para hacerlo tenías que gritar aquella frasecita que decía: “¡Por mí, por todos mis compañeros y por mi primero!”. Aquellos que habían sido pillados te alababan y manteaban como si fueses un héroe de guerra que regresa después de haber ganado la más dura de las batallas. Era una sensación cojonuda.
Pero ahora, con esta nueva generación de niños enfermiza y viciosa, echada a perder totalmente por culpa de gente como Hannah Montana, los Jonas Brothers o los de Física o Química, ha nacido una nueva modalidad del escondite. A España aún no ha llegado, pero parece que está apuntico. Pegadle un ojo a esto.
La chicha del artículo es esta:
En las escuelas americanas no es raro ver a niñas de todas las edades que llenan sus brazos de pulseras que sirven para identificar sus preferencias sexuales. La negra, la penetración; la azul, el sexo oral, la verde, el sexo con juguetes.
En Estados Unidos, la moda de las pulseras, incluso, ha derivado en un juego llamado Snap. El chico que logra arrancarle una de estas pulseras a una chica consigue, como recompensa, practicar con ella el acto sexual que representa.
¿Cómo se os queda el cuerpo, chatos? Sé que algunos estaréis deseando retroceder en el tiempo y volver al colegio para jugar al Snap, guarros, que sois unos guarros, degenerados de mierda.
Sinceramente, no creo que eso pueda pasar en los patios de un colegio, o al menos de un colegio con profesores, pero, si imaginamos por un momento que fuese cierto… ¿Sustituirían las canastas por camas redondas? ¿Las máquinas de refrescos por máquinas de condones? ¿Los test de inteligencia por test de embarazo? ¿Soy el único que piensa que las niñas americanas son muy putas por acceder a jugar a esto y los niños unos listos por proponerlo? ¿Termino ya con las preguntas? ¿Sí? ¿En serio?
Las madres más modernas puede que vean bien lo de la pulserita de color azul, ya que así no tendrían que llevarle a su hija merienda para luego.
“- ¿Hija, de qué quieres el bocata para después de clase?”
“- No me lleves mamá, que hoy llevo pulserita azul y no puedo correr mucho, que ayer llevaba pulserita negra y me pilló el africano.”
Aquí supongo que pasaríamos de llamarlo “Snap”, que no tiene ninguna gracia, le llamaríamos algo así como el “tú-la-chupas” en lugar de “tú-la-llevas” o el “polis y putas” en vez de “polis y cacos”.
Por cierto escribiendo al comienzo del post la frase “por mí, por todos mis compañeros y por mí primero” me he dado cuenta de que no tiene sentido, ya que si ya has dicho “por mí” al principio, ¿de qué sirve ese “y por mi primero” del final? En fin, qué tonticos éramos de pequeños.
25 Octubre 2009 at 22:42
bueeeeeeeena ;)
26 Octubre 2009 at 20:46
muy bueno alberto ;)
26 Octubre 2009 at 20:47
por cierto no hubiera estao mal que nos pillara esa moda de las pulseritas en nuestra epoca de colegio..jejeje
2 Noviembre 2009 at 17:28
muy bueno!!
actualiza yaaa!!!!!
3 Noviembre 2009 at 10:14
Jajajaja como está el mundo!. A priori a todos nos hubiese molado tener esas facilidades para conocernos sexuales, pero lo mismo perdería parte de la gracia y ese ’sentirse especial’ con cada conquista no? es mucho más sencillo arrancar una pulsera que seducir a alguien xDDDD.